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Detenida la nueva Catedral de Tijuana El proyecto más importante del Obispo
Romo
El
proyecto más importante de la Diócesis de Tijuana, la construcción de la
Catedral en la Zona del Río, está en medio de una tormenta. Un sector
del Presbiterio -que no estuvo de acuerdo con el proyecto original-
asegura que la obra no avanza. Y, además, critica el costo de la
construcción que podría alcanzar los 30 millones de dólares. La
polémica ocasionada por el diseño del edificio, la falta de recursos
económicos y el aparente retiro de los principales miembros del Patronato
—que incluía a importantes empresarios tijuanenses— ha complicado el
desarrollo de una obra que fue concebida inicialmente en 1978 por el
segundo Obispo de la Diócesis, Monseñor Juan Jesús Posadas Ocampo. "Me
da risa cuando dicen que no se avanza", dijo a ZETA el padre José Luis
Méndez, quien se encuentra al frente del
proyecto. Complementó: "¿Qué significa avanzar para ellos? Si
avanzar para ellos significa levantar un edificio, vuelvo a lo mismo, no
se puede levantar un edificio sin una planificación, sin una cimentación.
No estoy de acuerdo en que no se avanza, en lo que sí estoy de acuerdo es
que todavía no se echan las paredes para arriba, pero primero se tienen
que hacer los pilotes". En medio de la controversia, esta semana se
supo que el padre José Luis Méndez se integrará en junio próximo a la
Pontificia Comisión para la Pastoral de Agentes Sanitarios, una especie de
Secretaría de Salud que encabeza el Cardenal mexicano Javier Lozano en El
Vaticano. Esto significa que vivirá en Roma y, desde allí, coordinará
el funcionamiento de todos los hospitales católicos del mundo. Pero
mientras llega su relevo al frente del proyecto de la Catedral, Méndez se
defendió de las críticas asegurando que en cinco años se ha trabajo en la
confección de más de mil planos, muchos de ellos estructurales, en lo que
prácticamente se ha gastado el dinero recabado por el Patronato. Pero
es precisamente el Patronato otro punto de controversia. Se sabe que
gran parte de sus integrantes no están participando en las reuniones
oficiales y que, aparentemente, se desencantaron del proyecto. "Lo que
hay que decir es que algunos no han podido venir, pero siguen estando. Yo
diría no que los miembros del Patronato no están, decirlo sería herirlos a
ellos y a nosotros". Hasta ahora se han organizado tres cenas para
recaudar fondos, reuniendo en promedio en cada una de ellas 150 mil
dólares. Todo, aseguró el padre Méndez, se ha invertido en el
proyecto. La función del Patronato es aconsejar y asesorar al Obispo
Rafael Romo Muñoz en la dinámica de la construcción y, en ese sentido, las
versiones sobre el debilitamiento del grupo de empresarios son
importantes. De acuerdo con las especificaciones iniciales, la nueva
Catedral será edificada sobre un terreno de 17 mil 192 metros cuadrados y
tendrá una capacidad para 4 mil 200 fieles. Un segundo terreno, de 4
mil 914 metros cuadrados, será utilizado para construir las Oficinas del
Obispado y el estacionamiento. El proyecto contempla, a grandes rasgos,
lo siguiente: * La plaza de la Evangelización, con capacidad para 15
mil fieles. * El campanario y el reloj. * El recinto principal de la
Catedral que será una nave circular. * El Presbiterio. * La capilla
del Santísimo. * La capilla de Nuestra Señora de Loreto. * La Cripta
de Nuestra Señora de la Esperanza. * La Cripta Atrial. Hasta ahora
sólo se ha conseguido hacer la excavación principal, a cargo de una
empresa que ofreció sus servicios siempre y cuando pudiera comercializar
la arena extraída. Un sector, dentro de la Iglesia local, no está de
acuerdo con el diseño de la Catedral. "Lo que pasa es que algunos no
quedaron contentos con los diseñadores, digámoslo así, en plural. `Por qué
no fui yo y sí ellos'. Yo creo que eso generó una cierta animadversión. Se
ha hablado de grandes mentiras, como que el señor Obispo nunca consultó a
los sacerdotes de la Diócesis sobre el proyecto. Esa es una
aberración". Méndez agregó: "El consejo presbiterial dio todas sus
aportaciones y las tengo todas en el archivo, con sus nombres y apellidos.
Se consultó también a los sacerdotes de la comisión litúrgica y de arte
sacro". Las actas y las aportaciones fueron entregadas el Arquitecto
Roberto Curiel quien dirigió los concursos.
Polémica El padre
José Luis Méndez Dávalos -uno de los sacerdotes más cercanos al Obispo
Rafael Romo Muñoz- no ha podido doblegar los obstáculos financieros. El
plan original de la Catedral contemplaba la venta de 32 mil criptas —con
cuatro urnas cada una— con precios que oscilan entre los 2 mil 610 y 7 mil
500 dólares. Los interesados deben proporcionar 10% de enganche y
cubrir el resto en plazos de 12, 24, 36, 48 y 60 meses. ¿En qué
condiciones se encuentra la venta de criptas?, le preguntó ZETA a
Méndez: "Se ha avanzado mucho". ¿Con el dinero que se recaude de la
venta de criptas se pretende terminar la construcción? "Es parte del
financiamiento. Hay gente que no se deja llevar por los chismes y los
rumores, es la gente que compra criptas". ¿No hay variación en los
costos? "Sí, hay una zona de criptas de mil dólares, para tres
difuntos, que serán para las parroquias pobres. Los párrocos tendrán que
comprobar que las personas que hayan muerto sean pobres". Actualmente
en la Iglesia de Guadalupe -contigua a la zona donde se construirá la
Catedral- existe una zona de criptas que contiene 70 restos. Para
algunos miembros de la Iglesia Católica local es preocupante que el
proyecto esté prácticamente detenido, aunque coinciden que los planos
originales suscitaron diferencias y oposición entre miembros del
Presbiterio. "Muchos consideran que la nueva Catedral no embona con la
ciudad. Sin embargo el señor Obispo cree en el plan original y, por lo
tanto, se mantiene en su posición", comentó a ZETA un personaje cercano al
proyecto. ¿Por qué no los han podido convencer?, le preguntó el
reportero al padre Méndez quien respondió: "Cuando los sacerdotes han
pasado por aquí para ver el proyecto, te puedo decir que la mayoría han
quedado contentos. Hay personas que se han negado a venir a que les
explique, no han tomado contacto con el proyecto, no lo conocen y al no
conocerlo hacen su juicio sin base. No me extraña que algunos, sin
conocimiento de causa, juzguen. No hay problema con eso". El
entrevistado sostuvo que Monseñor Romo Muñoz ha participado en por lo
menos 130 reuniones relacionadas con la construcción y que todas, en
promedio, han durado hora y media. Desde los tiempos del Obispo Emilio
Carlos Berlié Belaunzarán (1983-1995) comenzaron las primeras críticas a
la nueva Catedral. En realidad, el prelado buscaba que la edificación
religiosa se pareciera a la de otras ciudades de México, la mayoría a unos
pasos de las sedes de los gobiernos. ¿Cuánto tiempo llevará la
construcción de la Catedral? "El señor Obispo habla de unos seis a diez
años, no antes. Yo pienso que la primera parte, que es lo de las capillas
de las criptas, sí podría estar antes de seis años". ¿Y el costo
total? "No se puede dar una cantidad exacta". ¿30 millones de
dólares? "Todos los que han hablado a los medios de comunicación,
siempre han dado cifras. ¿De dónde las sacan? No hemos hecho un estimativo
de los costos todavía, ¿cómo se ponen a decir que la Catedral va a costar
tanto más cuánto?". Por lo pronto, físicamente se aprecia una gran
excavación sobre el terreno donde se edificará la Catedral de la Zona del
Río. Nada más. Sin conocerse aún el nombre de su sustituto, el padre
José Luis Méndez se prepara para irse a vivir a Roma y dejar la
controversia en la Diócesis de Tijuana. Por cierto, el sacerdote es
sobrino de uno de los Obispos más polémicos en la historia contemporánea
de la Iglesia Católica en México: Monseñor Sergio Méndez Arce, quien
durante muchos años fue Obispo de Cuernavaca.
Los cambios El martes 24 de febrero el
Obispo Rafael Romo Muñoz cumplió ocho años al frente de la Diócesis de
Tijuana. En ese tiempo ha realizado algunos cambios importantes que, no
en pocas ocasiones, ha generado sorpresa entre miembros del
Presbiterio. El primero tuvo que ver con la rectoría del Seminario
Mayor, donde fue relevado Monseñor Salvador Cisneros para colocar al padre
Juan Carlos Delgado. En una publicación de ZETA, luego de las críticas
internas producidas por el nombramiento, el señor Romo reconoció que su
carro "tenía reversa". Días después, removió a Delgado y el prelado se
colocó al frente del Seminario Mayor para capotear el temporal. Pero el
año pasado se realizó uno de los cambios más trascendentales con la salida
del padre Arturo de la Torre como Vicario Episcopal de Pastoral. Aunque
el retiro fue a petición del padre De la Torre, llamó la atención que en
su lugar se colocara a Francisco Landa Escobedo. Arturo de la Torre
trabajó desde principio de los ochenta en el Plan Pastoral Participativo
—que marca los lineamientos que debe seguir la iglesia local—, cuya
tercera edición fue presentada en enero de 2003. Algunos sacerdotes se
preguntan si su experiencia podría perderse, aunque reconocen que es
evidente que la intención del Obispo Romo es colocar a nuevos elementos en
puestos clave. Arturo de la Torre ha confiado que los cambios son
necesarios y que es esencial que otros lleguen al relevo. A pesar de
que Francisco Landa no cuenta con mucha experiencia, sí conoce de cerca el
Plan Pastoral y, hasta donde ZETA se enteró, sigue con el apoyo logístico
que tenía De la Torre. En el mismo sentido se ubica la incorporación
del padre Alejandro Michaus Chico quien se colocó al frente de Pastoral
Litúrgica. Aunque se trata de nombramientos importantes, no fueron
divulgados ampliamente en la prensa. "El señor Romo tiene un estilo
distinto al del señor Posadas y al del señor Berlié. Los cambios los ha
hecho de manera progresiva buscando un proceso de actualización". ¿Pero
no se está desaprovechando la experiencia de algunos miembros del
Presbiterio? "Puede ser, sin embargo ellos continúan cerca para
cualquier consulta". ¿Es cierto que cuando Monseñor Berlié estaba al
frente de la Diócesis no realizaba cambios aunque no llevara una buena
relación personal con piezas clave en la pastoral en general? "Sí,
pero, como te digo, son estilos diferentes". |