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Reportaje publicado en el Semanario Zeta Texto tomado de http://www.zetatijuana.com/anteriores/1563/reportaje4.html [Sitio oficial Nueva Catedral de Tijuana] [Cuestionamientos al Proyecto] |
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HECTOR J. GONZALEZ DELGADO |
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Descalifican proyecto de Catedral
Crece la polémica Lejos de amainar, la tormenta que azota el proyecto de construcción de la Catedral en la Zona del Río en Tijuana está a punto de convertirse en un huracán. Una carta enviada al Obispo Rafael Romo Muñoz, fechada el 24 de mayo de 2003, revela detalles del primer dictamen sobre la nueva Catedral firmado por el arquitecto Carlos G. Torres Zapién, entonces coordinador de la Comisión Diocesana de Arte Sacro. Las observaciones son graves tomando en cuenta que, para empezar, el documento señala que la Constitución sobre la Sagrada Liturgia y el Código de Derecho Canónico obligan a la consulta de la Comisión de Arte Sacro de la Diócesis para definir el proyecto final de una catedral. "A mí nunca me consultaron", dijo en entrevista con ZETA el arquitecto Carlos G. Torres. Puntualizó: "Francamente el proyecto se tiene que corregir por el bien de todos". De entrada afirmó que aunque no se tienen datos precisos sobre el costo de mantenimiento de la futura iglesia, es necesario saberlo tomando en cuenta que el plan contempla sistemas constructivos caros, además de equipos artificiales de luz, aire y plantas de energía para emergencia y seguridad. "No pueden barrer la actual Catedral y mantenerla limpia, ¿cómo vamos a mantener esto cuando esté funcionando?". ZETA publicó la semana pasada un reportaje sobre la construcción de la Catedral de la Zona del Río, donde se especificó que un sector del Presbiterio no estuvo de acuerdo con el proyecto original. Y que, además, criticaba que el costo pudiera rebasar los 30 millones de dólares. El padre José Luis Méndez, encargado del proyecto, respondió: "Me da risa cuando dicen que no se avanza". Y cuando ZETA le preguntó sobre las consultas a los sacerdotes, respondió: "Lo que pasa es que algunos no quedaron contentos con los diseñadores, digámoslo así, en plural. `Por qué no fui yo y sí ellos'. Yo creo que eso generó una cierta animadversión. Se ha hablado de grandes mentiras, como que el señor Obispo nunca consultó con los sacerdotes de la Diócesis sobre el proyecto. Esa es una aberración". Méndez aseguró que durante cinco años se ha trabajado en la confección de más de mil planos -la mayoría estructurales- en los que se ha gastado prácticamente todo el dinero conseguido por el patronato pro-construcción. Pero la versión del Arquitecto Torres Zapién es distinta: "Allí dice verdades a medias el padre Méndez cuando dice que han estado al tanto los sacerdotes de la Comisión de Liturgia, Música y Arte Sacro. Sí se consultó extraoficialmente, pero nunca oficialmente". ¿El Obispo respondió a su oficio? "No respondió". ¿Nunca le contestó? "Nunca". Sin embargo el entrevistado aseguró que Méndez estaba al tanto de los detalles de la carta y prometió abrir un espacio para discutirlos. No pasó nada. Durante más de 15 años Carlos G. Torres Zapién estuvo al frente de la Comisión Diocesana de Arte Sacro, pero fue retirado del cargo cuando el padre Antonio Plascencia fue relevado como titular de la Pastoral Litúrgica. Con una maestría en diseño arquitectónico y otra en restauración de sitios y monumentos, Torres Zapién ha construido más de 40 iglesias en el país y modificada algunas otras. Inconforme con el proyecto y cansado, dice, que lo acusen de haberlo aprobado, revela a ZETA detalles del primer dictamen aumentando con ello los vientos huracanados sobre la Catedral de la Zona del Río. La imagen exterior Una de las primeras críticas al proyecto tiene que ver con la imagen exterior: "Poco sugiere de elevación y oración y sí en cambio parece un edificio hecho a base de partes muy diversas sin armonía entre las mismas. La iconografía católica en su exterior, resulta confusa y difícil de entender". Uno de los puntos principales tiene ver con la colocación de la imagen de los apóstoles sobre el pavimento de la plaza principal, sobre un vidrio grueso. "Para que pasen por encima de ellos, como si fueran tapetes. No es posible". En la fachada principal el proyecto contempla en un extremo a los arcángeles Rafael y Gabriel y en el otro a San Miguel Arcángel con luzbel -el diablo-, en primer plano. "¿Por qué luzbel en la fachada principal y en primer plano? ¿Por qué los arcángeles en un sitio tan importante? ¿Qué liga tienen los arcángeles con el milagro guadalupano?". El arquitecto Torres Zapién complementó: "En la parte alta del proyecto de la nueva Catedral encontramos dos elementos parecidos a faros, desde mi punto de vista inadecuados y desagradables, sin antecedentes dentro de la arquitectura religiosa católica. Aunque sí, dentro de la secta llamada `Iglesia de la Luz'". La altura de la Catedral también es sinónimo de controversia. "Según lo expuesto por el autor del proyecto, en una plática que dio en la sede del Colegio de Arquitectos de Tijuana, la nueva Catedral sería baja o más acostada porque es la moda en las nuevas iglesias. ¿En qué documento dentro de la legislación religiosas se puede leer tal moda?" Más: "¿Por qué la imagen principal del futuro templo de Nuestra Señora de Guadalupe, no es visible desde la plaza principal de acceso salvo en las orillas más distantes del mismo?" Remató el ex coordinador de la Comisión Diocesana de Arte Sacro: "¿Por qué la futura Catedral no tiene un atrio que procure el silencio y recogimiento necesario para asistir a una ceremonia litúrgica y sí en cambio tiene una gran plaza laica y pública, muy adecuada para los vendedores ambulantes?". Las fachadas
laterales Presbiterio, coro y
capillas Peligro de
inundación |
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______________________________________________________________________________________ Fin del reportaje publicado en el Semanario Zeta [Sitio oficial Nueva Catedral de Tijuana] [Cuestionamientos al Proyecto] |